La crisis que ha atravesado el sector de la construcción animó a la gestora a agudizar la creatividad y desarrollar un proyecto que, siendo atractivo para los compradores, fuera capaz de seducir a los bancos para conseguir financiación, en un momento en el que el crédito para la edificación estaba completamente bloqueado. Además era importante aprovechar el bajo coste de la construcción. La apuesta consistió en proyectar viviendas de diseño innovador, calidades excelentes, Sello Verde y Calificación Energética A, y, lo más importante, a un precio muy asequible.
MYCC ARCHITECTS
Carmina Casajuana, Beatriz G.Casares, Marcos Gonzalez
CONSTRUCTOR
ARPADA S.A.
FOTÓGRAFO
Fernando Guerra / FG+SG
Trabajo terminado
Los clientes participan directamente en la elaboración del proyecto de su propia vivienda. La transparencia y cercanía en la gestión han sido fundamentales para la confianza del cliente provocando un “boca a boca” decisivo para la comercialización. A esto hay que añadir la mezcla eficiente de marketing online y offline llevada a cabo, dirigido al cliente potencial, después de una elaborada investigación de mercado.
La promoción se compone de 18 viviendas adosadas en dos hileras que, enfrentadas, comparten espacios verdes y un aparcamiento subterráneo común, desde el que cada usuario accede directamente a su vivienda. Cada casa cuenta con un patio delantero privado de acceso desde la calle y una terraza con pérgola abierta a los jardines comunes. Aquí se ubica una gran piscina y una zona ajardinada llena de especies vegetales cuidadosamente seleccionadas para aportar múltiples colores, protección solar y confort higrotérmico al conjunto. El interior de las casas se diseña con la luz como principal elemento estructurador del espacio. En el centro de la planta se sitúa la escalera de recorrido circular rematada en cubierta por un gran lucernario practicable, que además de iluminar el corazón de la vivienda, funciona como chimenea solar refrescando todas las estancias de forma natural. En planta de acceso la escalera se envuelve por una caja de vidrio que permite una relación directa entre el salón y la cocina, favoreciendo que todo el espacio permanezca visualmente diáfano y constantemente iluminado. La planta bajo cubierta se configura aprovechando al máximo las exigencias de la normativa, que, unido a la colocación estratégica de unos lucernarios inclinados para tener visión horizontal y ganar altura en las zonas más bajas, consigue una estancia de gran interés espacial, comunicada con una terraza siempre abierta al sur.
Constructivamente se buscó la mejor solución para minimizar el consumo energético de la vivienda hasta obtener la Calificación Energética A. Para ello se utilizó el sistema S.A.T.E.: una extraordinaria envolvente de aislamiento continuo que funciona como un efectivo abrigo eliminando puentes térmicos y reduciendo las necesidades de climatización. El revoco de fachada se escogió acrílico (flexible e impermeable por no llevar cemento) y autolimpiable para un mínimo mantenimiento gracias a la incorporación de la nanotecnología. En la misma línea de reducción de consumo se busca una configuración compacta para las viviendas, una correcta orientación, equilibrio en el tamaño de los huecos, excelente calidad en las carpinterías, (que incluso cuentan con cámara de gas argón ), además de la implementación de un sistema domótico para el control de persianas según la radiación solar.
Para la producción de energía se elige un sistema renovable como es la Aerotermia que resultó ser el más adecuado no sólo por su elevadísimo COP, sino también por la escasa demanda energética para la que es idóneo un sistema de climatización por suelo radiante/refrigerante. Se instalan paneles solares que cubren más del 80% de las necesidades de ACS. Además se integran en la arquitectura como muestra de que la sostenibilidad es parte esencial de este proyecto y no un añadido posterior. Esta preocupación por el medio ambiente queda plasmada en la obtención de tres hojas en la certificación Verde (otorgada por el Green Building Council España), que además de garantizar la eficiencia energética, también evalúa componentes ecológicos como el reciclado de materiales o las emisiones de CO2.
El proyecto ha sido un éxito de gestión, se ha construido en 14 meses y se ha entregado 3 meses después, e incluso se ha conseguido bajar el coste de la vivienda respecto del valor previsto inicialmente.


