Los módulos más grandes son de 8,6 x 3,0 metros y de 4,5m x 3,0 metros los pequeños. Todos están hechos de pilares de acero y vigas con una delgada losa compuesta. La fachada es ventilada con fibra de cemento coloreada que permite un rendimiento climático superior. Las paredes están aisladas por dos tableros de poliuretano, así como lana mineral dentro de la estructura de cartón yeso.
Para enfatizar la diferencia entre la planta baja y superior, se utiliza el mismo material pero de una manera muy diferente. Mientras que en la planta baja los tableros son verdes, grandes e irregularmente fijados, arriba el fibrocemento se corta en rayas grises ajustadas.
Se instala un sistema para recolectar agua de lluvia y usarlo para regar plantas u otros usos. Desde los techos y las terrazas, toda el agua de lluvia se conduce a un tanque de 8000 litros, suficiente para el clima bastante seco y este tipo de casa y parcela. Esta sencilla operación medioambiental, junto con una disposición del volumen, terraza y porche atendiendo a la orientación, configuran un hogar para el disfrute en los fines de semana y algunos días de fiesta. Probablemente, podría incluso ser el hogar permanente para esta pareja de ancianos en un futuro no tan lejano.