La torre se compone de 38 viviendas repartidas en diez plantas, y organizadas en torno a un atrio central que atraviesa toda la altura del edificio. Este atrio, coronado por un gran lucernario, llena de luz natural el portal en planta baja y la entrada a todas las viviendas, lugares habitualmente desprovistos de luz solar. La estructura portante del edificio se concentra en el núcleo de comunicación vertical y en el perímetro de la torre, y deja así liberado todo el espacio habitable para que las viviendas puedan ser distribuidas con libertad. Esta promoción de viviendas se desarrolló en régimen de cooperativa y los propietarios pudieron escoger distintas soluciones espaciales. La distribución interior básica se asocia al concepto clásico de vivienda con el salón-comedor como gran espacio central de la casa. La introducción de tabiques deslizantes de suelo a techo permite obtener doble circulación en la vivienda, dinamizando su planta y aumentando la flexibilidad y la amplitud del espacio.






